Por Guillermo Cherashny para el Informador Público
Fuentes con acceso a la presidente afirman que su bipolaridad se habría agravado y que se habría aumentado la medicación. Especialmente a la noche, cuando llega a la residencia de Olivos y entraría entonces en situaciones de depresión profunda, tal vez extrañando las cenas familiares.
Las mismas fuentes aseguran que, a diferencia de años anteriores, CFK se levanta a las 6.30 de la mañana y entre la bicicleta, los rollers, producirse y desayunar le lleva 3 horas y media. Es decir que a partir de las 10 hs. de la mañana está lista para las audiencias o para estudiar los decretos que tiene que firmar y que a veces decide emprolijar. Siguiendo con la rutina, la presidente se suele quedar a almorzar en Olivos. Pero la mayoría de las veces llega sobre el mediodía a la Casa Rosada para seguir trabajando, ya sea recibiendo en audiencias, estudiando expedientes o lisa y llanamente dirigirse a los actos públicos que le tienen programados para el día, ya sea en el conurbano o bien en el interior.
Ayer la presidente recibió, después de las 20 hs., una buena noticia del amigo Norberto Oyarbide, quien procesó sin prisión preventiva a Marcos Hendler, el dueño de la Droguería Urbana, que provee de medicamentos a la obra social de camioneros. Es probable que el juez termine procesando -también sin prisión preventiva- a señora Liliana Zulet, esposa de Hugo Moyano. Pero las cosas no irían más lejos. El objetivo sería hacerle entender al líder camionero que firme una pauta salarial del 18% en el marco del pacto social con los empresarios, con el fin de de evitar la espiralización de la inflación.
Como señalamos anteriormente, el pedido al FMI para que éste asesore sobre el índice de precios, el anuncio de la modificación de la ley de las ART y el disciplinamiento de Moyano estarían inspirados en buena medida en los consejos del hombre fuerte del entorno presidencial, el gobernador chaqueño Jorge Capitanich. A su cargo está la tarea de emprolijar el gobierno para que CFK pueda optar entre buscar la reelección o aspirar a un cargo internacional para radicarse en Nueva York cuando termine su mandato.
Los otros golpes
La oleada de mails de Manuel Vázquez y de Wikileaks sepultó el proceso de beatificación de Néstor Kirchner iniciado por el gobierno y devolvió a la presidente a la cruda realidad de un gobierno evaluado internacionalmente entre los más corruptos del planeta. Las revelaciones sobre hasta dónde llega la inquietud del Departamento de Estado sobre el lavado de dinero en la Argentina tendrían varias lecturas. Una, tal vez la más delicada, es la que vincula este tema con la fortuna en euros que algunas fuentes les adjudican a los Kirchner. Según las mismas fuentes, sólo el cajero K Osvaldo Sanfelice manejaría una caja chica de 300 millones de euros, aunque los fondos producto de los sobornos y las compras y obras sobrefacturadas ascenderían a más de diez veces esa cantidad. Según las referencias, cuando la presidente cae en momentos de depresión daría por hecho que se seguirá en el poder. En estos casos ella comentaría que renunciará para no entregar la banda presidencial, tarea que le dejará a José Pampuro, Presidente Provisional del Senado.